lunes, 30 de agosto de 2010

Australia (17 julio - 5 de agosto 2010)


Para los que ya leyeron el mail original, comentaros que todo lo añadido está a partir de la línea de asteriscos pero que os animo a leerlo todo de nuevo del tirón con las fotos añadidas si os veis con coraje pq tb he retocado cosillas.

Para los que no han leído nada, sólo explicaros que el primer bloque constituyó un mail que enviamos desde Cairns a finales de Julio, en pleno viaje, y el segundo bloque incluye los últimos 5 días, escrito una vez ya vueltos a Barcelona.
G'day!

How ya doin' mates?

Estoy escribiendo estas líneas en un bloc de notas del mini portátil que nos ha dejado Bubu (disculpad posibles faltas, mis dedos son muy gordos para este teclado), confiando poder conectarlo a Internet en algún momento (cosa no tan obvia, de momento hemos tirado de carísimas conexiones de 10 minutos desde ordenadores de los hoteles, y las hemos aprovechado sobre todo para estar al tanto del estado de mi padre).
Me he puesto a escribir esto porque hace días que quería contaros cosas, para que me sirva a modo de diario (así que no sé cómo quedará de largo, espero que no se os haga pesado), y porque hoy es el primer día mas o menos tonto desde el inicio del viaje (ahora son nuestras 11 de la mañana y volamos a mediodía a Cairns)...bueno, de hecho es el primer día sin grandes quehaceres desde hace meses, María ya me está diciendo que estoy nervioso pq no sé estar sin hacer nada. Bueno, la verdad es que no sé si sé o no, pero hasta se me hace raro, jeje.
Otro comentario: el portátil no está funcionando todo lo bien que esperábamos (aún así, ¡mil gracias por dejárnoslo Bubu!) y no hemos podido descargar las fotos así que en el momento que escribo esto no creo que os pueda adjuntar nada, pero ya os las enseñaremos en modo pareja coñazo que enseña fotos de viaje, pq ya tenemos ¡más de 600! ¡y queda una semana! ¡Y creedme, valen la pena!

Porque, como observación general, hemos de decir que Australia es alucinante. Supongo que lo magnificamos todo por estar en el extremo opuesto del mundo, ¡pero es que hay cosas con las que estamos flipando!
Además, como primera observación, diremos que los australianos no es que sean buena gente (que seguro que son bellísimas personas) es que da la sensación de que están de buen humor. Los desconocidos te saludan por la calle, los que atienden a turistas lo hacen con una sonrisa y te ayudan un huevo, te hacen coña, y flipan cuando les dices que vienes de Barcelona.

Sólo tenemos dos quejas a modo general:

1) Australia ha sido invadida. Siento no saber discernir a la perfección entre nacionalidades asiáticas, pero si todos los orientales que hemos visto son japoneses, creedme, Japón está vacío. Bueno, igual hay australianos de vacaciones allí :D

2) Los pasos de peatones de las ciudades (bueno, de momento Melbourne y Sydney) son una trampa mortal. ¿Por inseguros? Que va, todo lo contrario. Son tan extremadamente cuidadosos con la seguridad y los turnos de semáforos que como no pilles tu verde igual te tiras 20 minutos esperando que te vuelva a tocar. Y como te olvides de darle al botón la has liado! Dice la leyenda que hay un hombre que lleva 30 años intentando cruzar a la esquina opuesta en un cruce de George Street... (y si no lo dice, difundámoslo, será que hay bulos como ese corriendo por ahi).
Bueno, después de este par de tonterías empiezo con el detalle. Lo digo para que desconectéis aquí los que vayáis con prisa o no os interese, pero al menos guardadlo por si algún día venís por aquí, igual os sirve como a nosotros nos han servido los mails que nos ha enviado gente que ha estado por aquí (merci Anna!). Bueno, en ese caso descartad tb todo lo que me enrollo yo para explicar nuestras vivencias y quedaos con el itinerario y los sitios destacados (si me acuerdo cuando lo copie al mail los pondré en negrita) pq esto tb me sirve para explicaros un poco a todos a la vez cosillas del viaje.


Sábado 17: salida del avión a las 19:30. Itinerario: Barcelona-Londres-Singapur-Melbourne. En Londres, transfer a toda leche (menos de una hora entre aterrizaje y despegue) por Heathrow. Tan a toda leche que a nuestras maletas no les dio tiempo a hacerlo (obviamente lo supimos una vez ya en Melbourne). Y para añadirle más picante al asunto, casi nos quedamos nosotros también, se ve que no teníamos visado para entrar en Australia (o al menos no les constaba). Por suerte nos hicieron uno express y nos dejaron embarcar en un pedazo de cacharro (nosotros estábamos en los asientos K y H de la fila 86, para que os hagáis una idea) en el que también iba Kylie Minogue según nos dijeron (aunque seguro que en una zona bastante más noble que la nuestra pq ni la vimos). El vuelo bastante bien con Qantas, y además nos tocó una azafata muy simpática hija de españoles que nos puso una copita de champagne por ser viaje de novios (ya se podría haber estirado y habernos puesto al lado de la Minogue...) y nos dio una serie de indicaciones para Melbourne y para Darwin, que era los que más se conocía.

Domingo 18: el día que jamás existió. Entre la diferencia horaria y las 26 horas totales de vuelo aterrizamos el lunes 19 a las 5:30 hora local (las 21:30 del día 18 para vosotros). Aunque fue un palizón pq obviamente no se descansa bien, creo que es la buena opción pq volando pierdes 2 noches y un día en vez de 2 días y una noche (si salieses por la mañana, que es lo que les pasó a Rita y Kike 3 días después)

Lunes 19: lo dicho: aterrizamos a las 5:30, nos enteramos que no tenemos maletas, y yo en manga corta. Por suerte, el invierno australiano es una broma. En Melbourne, extremo sur de nuestro viaje, en su pleno invierno, hacía unos 10 graditos que para nosotros (o para el par de últimos inviernos de Barcelona) era llevable. Aún así, no era para ir en manga corta, así que lo primero que hicimos fue comprarnos un par de chaquetas y confiar que las maletas llegasen al día siguiente como nos habían dicho (y como así fue). El primer día lo aprovechamos para dar una vuelta con el bus turístico y el tranvía del centro (ambos son gratuitos). Ambos rodean el centro de la ciudad y pasan con bastante frecuencia. Pasamos por Flinders Street, Federation Square, Swanson Street, Bourke Street, Lygon Street...Una cosa a destacar es que en casi todos los sitios por los que hemos pasado hay Visitors Information Centers, que van de coña para situarte, planificar tu estancia y contratar tours si quieres. Obviamente ese día no pudimos ir a tope y cuando a las 18h oscureció y cerró todo, nos fuimos al hotel...y a las 19h ya estábamos durmiendo.
Flinders Street Station, centro de Melbourne
Federation Square
Martes 20: para ese día contratamos una excursión a Philip Island. Hay mil tours que te ofrecen casi todos lo mismo, pero creo que triunfamos con nuestra compañía: Autopia Tours. Era más barata pq no iba en un autocar de lujo, pero fuimos con un minibus la mar de cómodo y al ser menos gente, en las paradas era todo mucho más cómodo y dinámico. Nos guiaba un Cocodrilo Dundee llamado Paul bastante cachondo pero con un acentazo australiano que costaba pillar sus bromas. Paramos en un wildlife park, que en el fondo no deja de ser una especie de zoo (los animales están cuidados y controlados) pero con espacios abiertos por donde tu te paseas. Vaya, que estás con los bichos. Dimos de comer a canguros y a wallabies (mini-canguros), vimos koalas a un palmo (los únicos que no te dejaban tocar), wombats (el bicho más parecido a Alf sobre la faz de la tierra), emús, dingos...no sé, a mi lo que más me apetecía del viaje a Australia era la de los bichos, así que acabé encantado de la vida.
Mientras le doy de merendar a la mami, el peque está al loro
Un bicho sediento...y al lado un koala bebiendo agua :D

Un wombat quiere comerse mi anillo
La siguiente parada ya fue en Philip Island, tras pasar al lado del circuito de motos, llegamos a The Nobbies ,y finalmente fuimos a la Penguin Parade a la puesta de sol. Es un espectáculo natural bastante turístico. Consiste en sentarse en unas plataformas a pie de playa cuando se va el sol, y observar como los pingüinos enanos (no es despectivo, es el nombre de la especie!) salen del agua y se van a esconder a sus madrigueras para pasar la noche. Hay poca luz, no puedes salir de las plataformas para no estorbar a los pingüinos, y no te dejan hacer fotos para no cegarles, pero aún así no deja de ser un espectáculo bastante curioso ver pasar a CENTENARES de pingüinos y pararse a secarse a menos de un metro de ti.
The Nobbies
Si además de ver las fotos leéis el texto ya os habréis enterado que no podíamos hacer fotos, así que he cazado esta promocional vía Google para que os hagáis una idea de lo que vivimos
Miércoles 21: Nuestro último día en Melbourne lo empezamos subiéndonos al piso 88 de la Eureka Tower, y probamos The Edge. Estos es que te meten en un cubo acristalado con vidrios tintados, notas que se mueve, y cuando los cristales se "destintan" ves que la habitación se ha movido del eje del edificio y estas en un mirador acristalado suspendido sobre el vacío. A María casi le da un patatús cuando miró al suelo y vio que bajo sus pies había 88 pisos de vacío. Tanto la subida a la torre como la tontería esta son bastante caras y no valen mucho la pena, pero a nosotros nos entraba gratis con la excursión del día anterior (supongo que hacen packs de ofertas ahora que es temporada más baja de turismo).
Queríamos hacer una foto del skyline de Melbourne desde la Eureka Tower pero se nos colaron 2 energúmenos no identificados
El resto del día lo aprovechamos para acabar de ver la ciudad a pata como nos gusta, rodeándola para llegar al Rod Laver Arena (donde se juega el Open de Australia), el Cook's Cottage en los Fitzroy Gardens, el Parlamento de Victoria, el Queen Victoria Market (mala pata, estaba cerrado) no sé cuantas horas estuvimos caminando hasta que a media tarde nos fuimos al aeropuerto destino a Sydney!
Parecido razonable: Rod Laver - Felipe de Edimburgo (marido de la reina Isabel II)
Una vez allí, llegamos a nuestro hotel (en George Street, la arteria principal del centro de Sydney, la cruza de norte a sur) y quedamos para cenar con Rita y Kike (que acababan de aterrizar y de pura potra tenían su hotel al lado del nuestro) por Chinatown. Cómo solo se quedaban un día en Sydney, decidimos contratar un tour los 4 por las Blue Mountains para el día siguiente.
Con Rita y Kike en Chinatown (Sydney)...
 Jueves 22: lo dicho, las Blue Mountains. Espectacular parque natural donde destacan unas formaciones rocosas llamadas las Three Sisters, que coronan un entramado de montañas y cascadas de postal. Como casi todo lo "natural" que hemos ido encontrando, estaba moderadamente explotado para el turismo, con bastante respeto por el medio ambiente. Vaya, que sí, que te sientes turista, pero no es un agobio, no te sientes en Disneylandia y puedes ir bastante a tu bola.
...y en las Blue Muntains (Three Sisters al fondo)
Después de las Mountains fuimos a comer a Leura, un pueblecito muy cuco donde tuve el susto del viaje, me dejé la cartera después de comer. Por suerte fui rápido dándome cuenta y el guía Jeff fue muy amable haciendo un rodeo para volver a pasar por Leura para recuperarla.


Posteriormente pasamos por 2 o 3 pueblecitos más donde hicimos algunas paradas donde nos iban explicando cosillas. A destacar una en una especie de parque donde vimos a una familia de canguros salvajes campando alegremente al lado nuestro!
Alegre familia canguril merendando
De vuelta a Sydney dimos un rodeo por la zona olímpica y el tour acabó con una entrada triunfal en Ferry al Circular Quay, el corazón de Sydney, la entrada típica de las fotos con la Opera a la izquierda y el Sydney Harbour Bridge a la derecha. Obviamente aprovechamos para hacernos mil fotos por ahi y volvimos a casa paseando tranquilamente por George Street.
A Night at the Opera
...y esta de día (lógicamente de OTRO día)...
...y esta con el puente incluído (y de hecho, la foto es de un tercer día distinto)
 Viernes 23: Fuimos al Taronga Zoo (el zoo de Sydney está en frente en la bahía, a 12 minutos en ferry). Esto sí que es un zoo estándar pero claro, los bichos que ves son otro rollo. Lo tienen bastante bien montado y los típicos shows (por ejemplo el de focas) que van haciendo están muy bien. Nos recomendaron el de los pájaros, que en principio nos hacía menos gracia, y realmente es alucinante, ni que sea por el sitio donde lo hacen (si no puedo adjuntar fotos, buscad Bird Show Taronga Zoo en Google y seguro que sale...bueno, seguro que sale todo lo que os he ido contando hasta ahora por si os ha ido picando la curiosidad de buscarlo). El zoo es grande y si te vas parando calcula bien el tiempo pq cierra muy prontito (a las 17h).
Es complicado, pero se ve un pájaro del show, y de fondo una postal preciosa de Sydney
María haciendo el baile del emú (preguntad a las de su despedida...)
De vuelta a la ciudad poco más que destacar que pillamos el monorraíl, un tren aéreo que hace un recorrido cortito pero que a mi me hacía gracia probar como buen fan de Los Simpson :D
Señores, Springfield no tiene elección, levanten sus manos y entren en acción MONORRAIL, MONORRAIL, MONOOOOOOO...RAIL!!!!
Sábado 24: aprovechamos el fin de semana para irnos a Bondi Beach, la playa más famosa del sur de Sydney, paraíso de surfistas incluso ahora, en invierno. Lo más típico cuando llegas a Bondi es hacerte una foto con Michel Salgado, jugador al que como sabréis siempre he admirado profundamente tanto por su calidad como por su espíritu deportivo. Jeje, resulta que el Blackburn Rovers está por aquí para un torneo de pretemporada y fueron ese día a Bondi a correr por la playa. Como buenos horterillas no nos pudimos estar de llamarle la atención y hay que decir que estuvo francamente simpático y nos ofreció pasarle a ver a su hotel donde nos daría entradas para el partido, pero pasamos.
¡Mi ídolo de la infancia! ... ¬_¬'
Desde Bondi pillamos un camino muy bonito que va por las rocas (un "camí de ronda" para que nos entendamos) hasta Bronte, un par de calas más allá. Hacía un solete fantástico para pasear y apetecía incluso bañarse pero íbamos equipados "modo invierno".
Paseíto hasta Bronte; al fondo el cementerio de Weaverly
De vuelta a Sydney dimos una vuelta por The Rocks, el barrio antiguo de Sydney.

Domingo 25: contratamos el tour de Whale Watching, un paseíto en barco con salida a mar abierto donde avistamos bastantes ballenas (esta es la temporada buena) relativamente cerca, pero en tema bichos, de lo más flojito, aunque el paseo en barco fue la mar de majo. Por la tarde aprovechamos para volver a The Rocks que había una feria de café y muchísimo ambiente, y por pasear por el puente para quedarnos con las últimas vistas de Sydney. De vuelta prontito all hotel para preparar las maletas!
Ballena saludando
Lunes 26: Susto matutino: el encargado de pasarnos a buscar al hotel no se presentó y tuvimos que pillar un taxi con prisas. Por suerte llegamos a tiempo al aeropuerto para volar a Alice Springs, la ciudad más grande del centro de Australia, y eso significa que corresponde a menos de lo que nosotros llamaríamos pueblo...En el aeropuerto nos dieron nuestro coche de alquiler (¿os he comentado que en Australia se conduce por la izquierda? ¿y lo acostumbradísimos que estamos María y yo a llevar coches automáticos?) con el que fuimos al Simpsons Gap (un desfiladero) y al Anzac Hill (la colina es el punto más elevado de “The Alice”), y posteriormente fuimos a cenar un plato degustación de carnes de canguro, cocodrilo, búfalo y emú al "famoso" Bojangles, un histórico pub con aires de Saloon del viejo Oeste (francamente curioso y divertido, vale la pena visitarlo y entenderéis porqué), y prontito a dormir.
Foto desde nuestro chiquitín
Parrillada made in Outback
Martes 27: Madrugón para conducir alrededor de 450 km hasta Kings Canyon. Las carreteras del centro de Australia son las típicas de las películas cuando estás cruzando la nada. Carreteras de dos carriles infinitas con señales que te avisan que no hay vida humana en el próximo centenar de kilómetros. Además, sin cobertura en el móvil desde el minuto cero. Y vas encontrando cuervos comiéndose el cadáver de algún canguro atropellado vete a saber cuando...
Pues así, más de 400 km al día
El madrugón valió la pena para llegar a las 12 a Kings Canyon para hacer la gran excursión (el Rim Walk, luego tb hay el Creek Walk que es un paseo de una horita por el valle). Te recomiendan empezarla a primera hora para evitar el sol de las horas centrales del día, con un mínimo de 3 litros de agua por persona, calzado y vestimenta adecuada, protección solar y antimosquitos, etc. Pues bien, no cumplíamos ni una de esas premisas pero nos lanzamos a la excursión (trankis, tampoco íbamos a hacer ninguna imprudencia, si no lo veíamos claro nos dábamos la vuelta) y la completamos en menos de 4h. Vale mucho la pena, recorres un cañón milenario con vistas alucinantes, como por ejemplo el Jardín del Edén, una zona entre rocas desérticas que hace honor a su nombre pq hay una frondosa vegetación gracias a un río subterráneo que pasa por ahí.
No se llega a apreciar, pero escalamos por el fondo de todo y rodeamos por todo lo que se ve en frente!
Por la tarde fuimos a ver la puesta de sol al Carmichael's Crag y nos fuimos a dormir prontito, hechos caldo.
¿Se empieza a entender porqué se le llama Red Center?
Miércoles 28: el día de mi cumple empezó con otra buena excursión en coche, de 3 horitas, hasta Ayers Rock, donde recuperamos la cobertura telefónica perdida más de 24 horas y 900 km después. Ahí, fuimos al parque natural Uluru - Kata Tjuta (nombres aborígenes de Ayers Rock y los Montes Olgas respectivamente). Alucinante, en serio. Impacta muchísimo. Imaginaos un desierto rojo, con poquísima vegetación, y en medio una roca gigantesca de color rojizo. Hicimos caminatas alrededor tanto del Uluru como de Kaja Tjuta (bueno, están en el mismo parque pero a 50 km la una de la otra, pero claro, estas distancias ya son de broma después de todo lo de antes) y vimos la puesta de sol en el Uluru...buscad en Google Imágenes, yo no puedo describirlo! Por la noche María consiguió el pastelito y las velas de rigor para festejar como dios manda. ¡Dudo que jamás vuelva a celebrar un cumple tan lejos de casa!
Kata Tjuta
Puesta de sol en el Uluru (sí, nosotros salimos casi igual que en la anterior...)
¡No es el pastel de Pepe pero también estaba bueno!
Jueves 29: Un par de horitas después de empezar a escribir todo esto, estamos en el aeropuerto de Ayers Rock, ya hemos devuelto nuestro querido Hyunday i30 tras más de 1000 km juntos, y estamos esperando para volar a Cairns, donde estaremos 3 días...pero eso ya os lo explicaré si me vuelvo a inspirar y tengo otro ratito libre, que como veis estamos yendo de culo (pero encantados eh?)


UPDATE: Desde que escribí el mail hasta que he podido mandarlo ha pasado un día más, así que este párrafo está escrito a posteriori de todo lo demás. Ayer jueves 29 llegamos por la tarde a Cairns y sólo nos dio tiempo a dar una vuelta de reconocimiento (e ir a comprar un bañador multicolor chulísimo tras detectar que los míos se habían quedado en Barcelona) para admitir lo que nos habían dicho guías y visitantes anteriores: la ciudad en sí no vale mucho. Es una especie de ciudad turística a medio camino entre Salou y Benidorm, y la media de edad de la gente que hemos visto parece que ronde los 20 años, pero no son ingleses borrachos, sino jóvenes de todo el mundo, surfistas, y australianos de más al sur que huyen de su invierno (sí, en Cairns la mínima nocturna es de 22 grados, y Julio es su mes más frío del año: hemos desenterrado las chanclas y las bermudas), todos de súper buen rollo. Cairns ofrece miles de sitios de alojamiento barato, y hemos detectado que las comidas también son sensiblemente más baratas. Vaya, que a nosotros como viaje de novios de coña, pero tiene pinta que pega más como destino perfecto para un grupo de colegas que se van de viaje fiestero (vaya, como los que acaban la Sele y se van a Ibiza, para que nos entendamos).  Para que os hagáis una idea, nos compramos un par de latas de Smirnoff Ice en uno de los Drive-Thru que vimos donde vendían exclusivamente alcohol.
Viernes 30: Lo más alucinante de Cairns está sin duda unos kilómetros mar adentro. Hoy hemos hecho un tour a la Gran Barrera de Arrecifes de Coral (la tripulación también eran jóvenes “superguays”) donde hemos hecho snorkel para ver un fondo de mar flipante, ríete de los documentales de la tele: hemos visto ostras del tamaño de un hipopótamo, peces payaso (o sea, Nemos), Sting Rays (o somo se llamen: la raya que mató al cazador de cocodrilos), estrellas de mar, y por supuesto, todos los tipos de coral imaginable. Suerte que nos lo iban explicando un poco, si no de qué os cuento yo todo esto, jeje. Ah por cierto, que cuando volvíamos para casa también hemos visto una ballena a una decena de metros del barco, no tan lejos de donde nos habíamos bañado…Además, nos han llevado a un sitio auténticamente de peli: imaginaos que en medio del océano, sobresale una duna que nadie sabe de dónde sale. Una isla desierta a la que sólo le faltaba una palmera para ser la de los cómics, debía tener unos 400 m2 a ojo. Vamos, ¡la hostia!
Observad que no hay más que nuestras huellas...y de paso mi fantástico bañador :D
Al volver aún nos dio tiempo de darnos un chapuzón en el Lagoon, la famosa piscina gigante al lado del mar (dónde a menudo tienen prohibido bañarse por los cocodrilos y las medusas, de ahí que en bastantes ciudades creen lagos artificiales para bañarse).
Para que no protestéis que fastidiamos todas las fotos poniéndonos en medio


Felicidades (y gracias) a los que habéis leído hasta aquí, sabed que nos lo estamos pasando de coña y que estamos disfrutando a tope de cada momento de este viaje único. ¿Que tal estáis vosotros? ¿Alguna novedad? ¿Algún fichaje del Barça del que no me haya enterado (lo dudo :P)? Pensad que cuando volvamos querremos que nos contéis como ha ido todo desde la boda, donde confío que os lo pasaseis bien. Para nosotros fue genial, y como veis, nosotros tb tendremos mucho rollo que explicar/detallar (incluyendo la primera semana después de la boda, que estuvimos de lujo en Menorca, y que he preferido dejar fuera de este mail para no alargarlo aún más!), si no es que estáis ya hasta las narices.
¡Un beso muy grande desde las antípodas!
No worries!

**************************************************************


AMPLIACIÓN MAIL ORIGINAL: Escribo esto ya desde Barcelona a finales de agosto, hace ya unas semanas que volvimos de Australia. Al aterrizar aún pudimos disfrutar de unas semanas de vacaciones en Calella pero prefería esperar a llegar a Barcelona para poder completar esto en las mejores condiciones y, si me animo, hasta hacer un video. Una vez más, escribo esto antes de ponerme al asunto, así que no garantizo que se vaya a cumplir pero espero poder tenerlo todo.


Para completar el relato, he tomado dos decisiones:


- Escribir todo lo nuevo a partir de aquí, en vez de recomponer el texto completo, para facilitar la tarea a los que ya se lo curraron leyendo la primera versión.  Hay pocos cambios, esencialmente las fotos, las faltas de ortografía que haya podido detectar, y algún añadido.

- Escribir en las mismas “condiciones” que tenía allí, es decir, más o menos de memoria (ya ha pasado casi un mes pero sabéis que podéis fiaros de mi memoria), por lo que disculpad si no escribo correctamente añgún nombre o soy algo inexacto con algún dato, pero me parecía “injusto” poder tirar de Wikipedia los días que me faltaban, y creo que además le restaría frescura (bueeeno, hay un par de fotos trampa de Google :P).

Sábado 31: Ese día teníamos una excursión matutina a Kuranda, un pueblo en medio de la selva. La subida era con el tren de vapor que se construyó a finales del siglo XIX, el Kuranda Scenic Railway, y que va atravesando montañas en medio de un paisaje selvático, incluyendo una parada en las espectaculares cascadas de la Barron Gorge.
El tren adentrándose en la selva
Una vez ya en Kuranda, el pueblo era bastante decepcionante. Todo él es un mercadillo orientado a absorber a los turistas que como borregos llegamos y nos vamos cada día con los mismos horarios. Pasamos de comprar nada y de ir a los mini-zoos de animales venenosos y de mariposas que anunciaban y nos fuimos a hacer la caminata por la selva. Bastante chula, a ratos pensabas que igual te cruzarías con Tarzán o con Mowgli, pero quizás ya habíamos perdido la facilidad de impresionarnos con la jungla tras las Blue Mountains.
¡Héme camaleónicamente camuflado!
Lo mejor del día fue la vuelta a Cairns con el SkyRail, un teleférico que sobrevuela la selva por lo que las vistas son bastante impresionantes; la excursión ya está preparada para que pilles el tren de ida y el skyrail de vuelta. Por la tarde descansamos un rato en el hotel y nos fuimos dar la última vuelta, algunas compras y a cenar por el centro, dónde había bastante vidilla al ser sábado (conciertos, artistas callejeros…).
Las Barron Falls desde el SkyRail
Domingo 1: Celebramos la festividad de San 1 de Agosto yéndonos a las playas del norte de Cairns. En concreto, tomamos el bus hasta Kewarra Beach (que a pesar del nombre, estaba muy limpia…broma de Rita, a mi no me miréis) donde nos estuvimos un rato, y luego fuimos hasta Clifton Beach (en realidad es la misma playa, va cambiando de nombre desde Trinity Beach hasta Palm Cove). La playa era bastante chula: arena fina, palmeras casi hasta el agua (las casas de primera línea tienen su jardincito con palmera y ya enganchada la playa) y, quizás por ser su “invierno” (25 grados) no había mucha gente, aunque seguramente sea la mejor época para ir a la playa pq además de que la temperatura lo permite, no es temporada de medusas (en su verano te lo prohíben por Box Jellyfish). Los carteles tb avisaban de los cocodrilos pero ahora no recuerdo si nos dijeron que no pasaba nada o que estaban más al norte pero el caso es que nos atrevimos a bañarnos y de hecho yo me lo pasé bomba con las olas :D.
Fiu-fiuuuuuuuuuuu!
Por la tarde volamos hacia la ciudad más important del Top End del Northern Territory, Darwin, dónde sólo nos dio tiempo a recoger nuestro nuevo coche (un Toyota larguísimo), dar una vuelta por el centro de la ciudad (que estaba a tope pq el lunes 2 era festivo allí) e ir a nuestro hotel.


Lunes 2: De nuevo tocaba panzada de kilómetros en coche. Primera parada, el Adelaide River dónde hicimos un crucero para ver los Jumping Crocs. Probablemente me esté haciendo pesado o repetitivo, pero creedme si os digo que fue de las experiencias más espectaculares del viaje, y además comparativamente es baratísimo (y más porque el guía que lo hace, otro Cocodrilo Dundee de pura cepa, y este sí que nunca mejor dicho, dice que es imposible hacerlo en una horita pese a que es lo que toca, y lo alarga media horita larga). Hay 3 compañías que lo hacen, pero desde barcos grandes donde o vas en una cubierta superior, lejos del agua, o en una inferior, acristalada. La nuestra en cambio lo hacía desde un barquito donde incluso te avisaban que no te asomases mucho ni superases la vertical de la reja de barandilla metálica…por si las moscas. El guía entonces te lleva a los rincones donde suele haber cocodrilos, saca un palo con un gancho en la punta donde cuelga un buen pedazo de carne y el cocodrilo pega un señor bote sacando casi todo el cuerpo fuera del agua para desgarrar el trozo de carne y zampárselo. Molaría daros la referencia exacta pero no recuerdo el nombre exacto de nuestra compañía: era la más barata de las 3 compañías (valía 25$ y las otras dos 30$), pero creedme que fue un gran acierto hacerlo en ese barco y con ese tipo.
Los cocodrilos pequeños eran capaces de sacar todo su cuerpo fuera del agua
Después del crucero reemprendimos la ruta, entrando en el Parque Nacional de Kakadu hasta llegar a Jabiru (de camino vimos un varano en la autopista), un pueblo que imaginábamos que estaría en medio de la nada y en cambio parece un lugar idílico para vivir. Nosotros nos alojamos en un hotel que como característica destacada diremos que tenía forma, cómo no, de cocodrilo.
Gagudju Crocodile Holiday Inn (nuestra habitación, en la patita posterior derecha) 
Martes 3: Dejamos Jabiru para seguir explorando Kakadu. Paramos en Nourlangie Rock, donde destacan las pintadas aborígenes, en Watarrka (centro cultural aborigen, prescindible) y en el Yellow River.
El que nos hizo la foto fue muy amable pero debería haber enfocado más a la izquierda...
Luego llegamos hasta Katherine donde aún nos dio tiempo de hacer la excursión por la Katherine Gorge. El sitio es francamente chulo, apetecía darse un bañito pero no te dejaban por los cocodrilos una vez más (aunque extrañamente SÍ te dejaban alquilar canoas…) pero la excursión por la montaña no valía mucho la pena, no se veía gran cosa. Para nosotros lo más chulo fue encontrarse con una mami kanguro salvaje con su cría por ahí sueltos a los que nos acercamos y les dimos algo de comer. Como nos habíamos quedado con ganas de bañito acabamos el día en uno de los sitios que más me extraña que no aparezca en ninguna guía (nosotros lo cazamos de rebote): Katherine Hot Springs. Un estanquito de aguas termales ya preparado para que te puedas bañar o hacer el imbécil saltando entre las diferentes caídas de agua. Divertido y relajante, vamos.

¿Qué? ¿Un bañito?
Miércoles 4: El último día completamos nuestra segunda tanda de 1000 km regresando desde Katherine hasta Darwin. Nos dio tiempo a visitar el centro de la ciudad, de la que destacaría el Waterfront. Os lo describo: Darwin, con su clima tropical (estábamos a 35 grados en su mes más frío del año), tiene unas playas paradisíacas de aguas turquesa…en las que no se baña ni Cristo por estar infestadas de cocodrilos y medusas chungas. Por ello, al lado de la playa han creado una playita artificial supercutre con una zona para el baño limitada por una red para evitar el paso de medusas, todo esto dentro de un espaio restringido por un rompeolas. Ah, y al lado una piscina de olas como si fuese el Aquadiver…
La red que comento cuelga de las boyas que se ven; la piscina de olas está frente a nosotros


Felicidades de nuevo a los que hayan completado el relato entero, esperamos que lo hayáis disfrutado al menos una mínima parte de lo que lo hicimos nosotros y que os haya entrado el gusanillo.  Australia no es que sea un país maravilloso, que lo es, es que es un mundo aparte...

lunes, 12 de julio de 2010

¡Muchas gracias!

¡Hola a todos!






Parece mentira que después de tantos meses de preparación ya haya pasado todo, tan rápido...



Queríamos agradeceros una vez más que nos acompañaseis en un día tan especial como fue el viernes, y esperamos que os lo pasaseis tan bien como nosotros, que nos divertimos un montón. Sólo nos dio mucha rabia no poder estar sentados en todas las mesas a la vez, pero bueno, ¡así cuando nos volvamos a ver nos podréis contar que tal vivisteis vosotros la boda!

Lo mismo para las fotos, esperamos que hicieseis muchas...por favor guardadlas bien que las queremos recopilar todas, luego nos comprometemos a pasaros todas las que queráis y a colgar algunas señaladas en blog, facebook o lo que sea.

Pero bueno de momento toca descansar: ayer por ejemplo estuvimos tomando algo en un bar con terracita con vistas al mar...y a una pantalla gigante con la final del Mundial: ¡Grande Iniesta!

Lo dicho, gracias de nuevo a todos por formar parte de nuestro día y ¡nos vemos a la vuelta!

Un abrazo,





María y Carlos, ya casados :)

viernes, 9 de julio de 2010

¡Os esperamos!



Día: Viernes 9 de julio de 2010
Hora: 18:30
Lugar de la ceremonia: Saló de Cent del Ajuntament de Barcelona







Por favor, ¡confirmadnos que vais a venir!




Os animamos a que os traigáis vuestras cámaras...prometemos luego encargarnos de recopilar y difundir las imágenes más chulas :)



¡Muchísimas gracias!